Libro A un beso de perderte PDF

27 de noviembre de 2017
A veces para curar tu alma rota solo hacen falta unos besos con sabor a confianza.

Lariel nunca imaginó que cuando asistiría a aquella fiesta benéfica en el Waldorf Astoria en lugar de sus padres su vida cambiaría para siempre. De ser una niña mimada que lo tenía todo -una carrera, una familia estupenda, un prometido guapo y con dinero, y un futuro prometedor en el mundo de la música- pasó, en cuestión de horas, a ser la esclava sexual de un depredador, un loco, un asesino, que no dudaría en usarla una y otra vez para su placer, en nombre de un amor sucio y corrupto.

Jassmon no podía creerlo. Aquella joven que le devolvía la mirada desde la fotografía que sujetaba con dedos trémulos no era otra que la que le tenía obsesionado desde hacía meses. Y ahora que por fin disponía de un nombre que ponerle al rostro se enteraba de que estaba desaparecida, probablemente muerta.

Pero él no encabezaba los periódicos cada semana como uno de los hombres más poderosos del mundo sin motivo. Iba a encontrarla, porque esa muchacha dulce, alegre y valiente se le había metido dentro como ninguna otra, y nada ni nadie sería capaz de arrebatarle a la mujer de sus sueños.

Descubre cómo es posible enamorarse en el desierto de Arabia, incluso perseguidos hasta la extenuación, enfrentados a tormentas de arena, en una lucha constante por salvar la vida, y sin poder fiarse de nadie, a través de una historia desgarradora, repleta de coraje, lealtad y cómo no, amor en estado puro.


Información

Publicado: 27 de noviembre de 2017
Editorial: B DE BOOKS
ISBN: 9788490699218
Idioma: Español
Nº de páginas: 310

Raquel Mingo nació en Madrid. Tuvo una infancia complicada y difícil, por lo que a menudo creaba mundos de fantasías con los que poder olvidar por un rato la fea realidad de la vida. Siendo muy joven escribió algunas historias cortas, todas de amor: «de haber sido otras mis circunstancias, podría haber dirigido mis pasos hacia la literatura mucho antes, pues descubrí las novelas románticas a los diecisiete años y quedé tan prendada de ellas que desde entonces no he parado de devorarlas en mis ratos libres». Actualmente, compagina un estresante trabajo de once horas, educar a un hijo en edad escolar, llevar una casa y encontrar tiempo para convertir un montón de ideas en algo hermoso con sentido y emoción, soñando con que llegue el día en que pueda dedicarse exclusivamente a escribir en cuerpo y alma.